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Hummus casero cremoso
Cremoso de verdad, no pastoso. El truco es un cubito de hielo en la batidora.
Cremoso de verdad, no pastoso. El truco es un cubito de hielo en la batidora.

Foto: Serge Melki from Indianapolis, USA · CC BY 2.0 (vía Wikimedia Commons)
185kcal
Valores aproximados, calculados a partir de tablas de composición de alimentos. Varían según la marca y el corte concretos que uses.
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El hummus casero suele salir pastoso y con textura de puré de garbanzos, que es exactamente lo que no queremos. El de los restaurantes de Oriente Medio es sedoso, casi montado, y se consigue con dos trucos que no cuesta nada aplicar.
El primero: batir el tahini con limón y agua muy fría antes de añadir los garbanzos. El segundo, y el que más se nota: un par de cubitos de hielo en la batidora. El frío emulsiona la grasa del tahini y el hummus se vuelve claro y aireado delante de tus ojos.
Cinco minutos, un bote de garbanzos y dura cinco días en la nevera.
Una remolacha cocida al triturar. Sale de un color rosa espectacular y algo más dulce.
Un pimiento rojo asado y pelado. Es el favorito en casa.
Conservación
5 días en la nevera en un recipiente hermético con un hilo de aceite por encima. Se congela bien hasta 2 meses.Dudas
Por tres motivos habituales: no batir antes el tahini con el limón, no triturar el tiempo suficiente (hacen falta 3 minutos en total, no 30 segundos) y no añadir líquido frío. Los cubitos de hielo arreglan casi cualquier hummus.
Es lo que hacen en los restaurantes y sí se nota, pero es un trabajo tedioso. Con el truco del hielo y batiendo tres minutos la diferencia se vuelve muy pequeña.
Se puede sustituir por crema de cacahuete o de almendra, pero entonces ya no es hummus: el sabor cambia por completo. El tahini es un producto barato que dura meses en la nevera.
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Quince minutos y una cena completa. Los garbanzos dorados no tienen nada que ver con los del bote.

El snack salado que sustituye a las patatas de bolsa. Crujientes, con proteína y fibra.

Cremoso sin una gota de nata. Todo está en la proporción de caldo y en no dejar de remover.