
Pan de avena sin amasado
Se mezcla en un bol con una cuchara, leva una hora y al horno. Nada de amasar.
- Tiempo total
- 2 h 5 min
- Raciones
- 14 rebanadas
- Calorías por ración
- 145 kcal

Se mezcla en un bol con una cuchara, leva una hora y al horno. Nada de amasar.

Veinte minutos, 42 g de proteína y una salsa que se liga sola con el agua de la pasta.

Cremoso sin una gota de nata. Todo está en la proporción de caldo y en no dejar de remover.

Quince minutos y una cena completa. Los garbanzos dorados no tienen nada que ver con los del bote.

Caliente, cremoso y con el punto justo. El desayuno de invierno por excelencia.

Cremoso de verdad, no pastoso. El truco es un cubito de hielo en la batidora.

Asada, no hervida. Ese cambio la convierte en otra crema completamente distinta.

El plato de cuchara de toda la vida, con el sofrito bien hecho y sin chorizo que lo tape.
Si a media tarde el hambre es constante, casi nunca es cuestión de fuerza de voluntad: es que la comida anterior tenía poco volumen, poca fibra o poca proteína. Son tres cosas que se arreglan cambiando la receta, no apretando los dientes.
Estos platos llevan legumbre, avena, verdura en cantidad y cereales integrales. Ocupan sitio en el estómago, se digieren despacio y quitan el hambre durante horas.
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