
Muffins de huevo y verduras
Doce de una tacada, se llevan en la mano y no se bajan si los haces así.
- Tiempo total
- 37 min
- Raciones
- 12 muffins
- Calorías por ración
- 85 kcal

Doce de una tacada, se llevan en la mano y no se bajan si los haces así.

Crujiente, cremoso y con 30 g de proteína. La granola se hace una vez y dura tres semanas.

El clásico bien hecho: pan que no se empapa, aguacate cremoso y huevo con la yema líquida.

Caliente, cremoso y con el punto justo. El desayuno de invierno por excelencia.

El bizcocho del vaso de yogur, sin azúcar y sin quedar seco. El plátano hace el trabajo.

Cinco minutos por la noche, desayuno resuelto por la mañana. Y te lo llevas en el bote.

Tres ingredientes, sin azúcar y esponjosas de verdad. La receta que salva cualquier mañana.
El desayuno que deja con hambre a las once no es un desayuno, es un aperitivo. La diferencia casi nunca está en las calorías: está en que lleve proteína y algo de fibra. Un café con galletas son 300 calorías que se evaporan en cuarenta minutos; un bol de yogur griego con avena y fruta son las mismas 300 y aguantan hasta la hora de comer.
Aquí tienes desayunos que funcionan entre semana, con lo que ya hay en casa y sin levantarse media hora antes. La mayoría se hacen en menos de diez minutos y varios se dejan preparados la noche anterior.
Están todos con su información nutricional por ración, para que puedas ver de un vistazo qué te va a aportar cada uno y elegir con criterio en vez de a ojo.
Dudas
Como referencia práctica, entre 20 y 30 gramos. Es la cantidad a partir de la cual la mayoría de la gente nota que llega a la comida sin picotear. Un yogur griego grande, dos huevos o un batido con leche y avena ya rondan esa cifra.
No en sí mismo. El problema del desayuno dulce típico (bollería, cereales azucarados, zumo) es que es casi solo azúcar y harina refinada: sube rápido, baja rápido y deja con hambre. Un bizcocho de avena y plátano o unas tortitas con yogur son dulces y se comportan de forma completamente distinta.
Varios de estos sí: el porridge en frío (overnight oats), los bowls de yogur y las tortitas ya hechas aguantan perfectamente en la nevera. Es lo que más ayuda a no caer en la máquina del trabajo.
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