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Pollo al limón con patatas al horno
Una bandeja, cuarenta minutos de horno y cero vigilancia. Piel crujiente garantizada.
Una bandeja, cuarenta minutos de horno y cero vigilancia. Piel crujiente garantizada.

545kcal
Valores aproximados, calculados a partir de tablas de composición de alimentos. Varían según la marca y el corte concretos que uses.
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Este es el plato que hago cuando quiero cocinar poco y comer bien. Todo va crudo a la misma bandeja, el horno hace el trabajo y las patatas se cocinan en el jugo que suelta el pollo, que es donde está todo el sabor.
Dos detalles marcan la diferencia entre esto y un pollo al horno del montón: secar bien la piel antes de meterlo (la humedad es enemiga del crujiente) y cortar las patatas finas, de medio centímetro, para que se hagan al mismo tiempo que el pollo.
Sale por poco más de dos euros por ración y da para repetir.
Conservación
3 días en la nevera. Se recalienta mejor en el horno o la airfryer 8 minutos a 180 °C que en el microondas, donde la piel se ablanda.Dudas
Secarla muy bien antes de adobar, no taparlo nunca durante el horneado y no amontonar las piezas en la bandeja. Si el pollo va apretado se cuece en su propio vapor en vez de asarse.
Sí, pero baja a 35 minutos o quedará seca. La pechuga tiene mucha menos grasa y aguanta bastante peor el horno.
El adobo sí, incluso mejora: deja el pollo adobado en la nevera hasta 12 horas. Las patatas mejor cortarlas en el momento, porque se oxidan.
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